Arreglaron el tejado, pero se olvidaron de su casa: Un juez obliga a una comunidad de propietarios y a su seguro a pagar los daños por lluvia que intentaron achacar a «problemas viejos»

Vivir en un ático tiene sus ventajas, hasta que llega el invierno y la cubierta del edificio falla. Para nuestro cliente, las lluvias torrenciales de primavera se convirtieron en un quebradero de cabeza cuando el agua comenzó a filtrarse por el techo, arruinando el parqué del pasillo, el salón y el dormitorio.

La Comunidad de Propietarios cumplió con su primera obligación: reparar la cubierta para detener la entrada de agua. Sin embargo, cuando llegó el momento de reparar los daños estéticos y materiales dentro de la vivienda, la situación se bloqueó. La compañía aseguradora de la Comunidad se negó a pagar, argumentando una «preexistencia» de los daños. Alegaban que las humedades no eran consecuencia de las lluvias recientes, sino de un problema antiguo de años atrás que no se había resuelto bien, intentando así excluir el siniestro de la cobertura de la póliza.

El caso no se ganó con quejas, sino con pruebas periciales y rigor técnico. La clave del juicio fue demostrar la cronología de los hechos. La defensa probó que, aunque hubo filtraciones en el pasado, estas se repararon en su día y la vivienda estuvo «seca» durante más de un año.

Los testimonios de los técnicos fueron decisivos: confirmaron que la reparación anterior había funcionado y que los daños actuales eran nuevos, provocados por un evento distinto y posterior. Por tanto, el argumento de la aseguradora contraria para rechazar el siniestro no se sostenía técnicamente.

El Juzgado ha dado la razón a nuestro cliente en una sentencia firme. El fallo desmonta la tesis de los daños preexistentes y condena a la Comunidad y a su aseguradora a abonar 2.205,62 euros para la reparación integral de la vivienda, más los intereses legales. Además, se les impone el pago de las costas procesales. Se confirma así que, cuando la póliza cubre un riesgo, la respuesta debe ser eficaz.

En RIVERIEGO ABOGADOS conocemos el sector asegurador desde dentro. Esa experiencia nos permite analizar cada siniestro con una precisión técnica que marca la diferencia. Sabemos interpretar las cláusulas, los informes periciales y las coberturas al detalle. En este caso, sabíamos que la póliza debía responder y lo hemos demostrado donde importa: en el Juzgado. Nuestro compromiso es siempre el mismo: el rigor jurídico y la búsqueda de la solución justa.